
Monitorización de semáforos
Monitorización individualizada e inalámbrica de sistemas semafóricos.
PROBLEMA:
En un sistema de control del tráfico, se llama regulador al elemento encargado de controlar los conjuntos de semáforos. Los reguladores tienen la capacidad de ajustar los ciclos de encendido de diversas maneras: según tramos horarios, por condiciones puntuales del tráfico en la zona, o bien manualmente. La comunicación entre los semáforos y el regulador de zona se realiza habitualmente mediante cables, que implican mucha obra civil a la hora de ampliar el sistema semafórico, lo que supone que el tiempo y los costes de instalación sean muy elevados.
Esto dificulta la introducción de nuevos semáforos, especialmente en lugares con infraestructuras reducidas (entornos rurales) o con dificultades para la realización de obras (vías principales de grandes urbes), entre otros.
El problema se agrava aún más en los pequeños ayuntamientos que no disponen de medios suficientes para ampliar los sistemas de control de tráfico inteligentes. En particular, aquéllos cuya población estacional varía bruscamente pueden verse obligados a emplear un control manual ante el aumento del volumen de tráfico.
SOLUCIÓN PROPUESTA:
La solución desarrollada por SAYME consiste en dotar al sistema semafórico de unidades de comunicación basadas en la tecnología inalámbrica SWAN. Estas unidades, instaladas en los semáforos y reguladores, evitan el tendido de cables entre los mismos, a la vez que proporcionan una pasarela inalámbrica de comunicaciones segura y fiable.
RESULTADOS OBTENIDOS:
La principal ventaja de esta aplicación radica en eliminar el tradicional cableado.
Las consecuencias derivadas del uso de la tecnología SWAN son directas. En primer lugar, se minimiza la obra civil al implantar nuevos semáforos, lo que repercute positivamente en el tiempo y en los costes de obra necesaria. Esto hace posible que se amplíe el sistema rápidamente en caso de ser preciso. Combinando esta tecnología con métodos de alimentación autónoma, como paneles solares, se consigue que no se requieran trabajos de instalación fuera del emplazamiento del propio semáforo, lo que facilita el despliegue del sistema en cualquier entorno, independientemente de las dificultades que éste presente.
Por otra parte, se simplifican las labores de mantenimiento. Al suprimir los cables de comunicación desaparecen también todos los problemas asociados a estos, como pueden ser las roturas. Las unidades de comunicación, además de ser inalámbricas, poseen características de ultra-bajo consumo, por lo cual la atención que precisan es mínima. Cabe destacar la posibilidad de ofrecer servicios añadidos mediante la inclusión de sensores que proporcionen información sobre la densidad del tráfico, niveles de polución, etc.



